
En Perú las fragatas Mercedes, Clara y Asunción se encontraban listas para zarpar a España con el oro pero, a causa de la guerra entre Inglaterra y Francia, debieron posponer el viaje hasta el próximo año.
En la batalla del cabo de Santa María un convoy español que traía el oro de las américas fue atacado por cuatro buques de la Royal Navy, resultando en la pérdida del tesoro y la guerra anglo - española.
Segundo atraco: la empresa estadunidense Odyssey Marine Exploration, sin el conocimiento de España, comenzó a extraer el tesoro de la Mercedes. El mismo se tasaba en 385 millones de euros.
España, con el bufete "Covington & Burling" de Washington D.C, lleva a la corte el caso contra la empresa estadounidense.


